…Y el cielo se cerró a cal y canto,
ya no volví a mirar a las estrellas,
aquellas que brillaban cada día,
como si acabaran de nacer.
Eché, y mantengo bien
la llave,
de doble cerradura,
para evitar que por un resquicio,
no por el hecho de ser exiguo,
entrara, un rayo de sol,
que iluminará la estancia que habito.
El sol ilumina, pero casi siempre quema.
y quema el alma, desprotegida y vulnerable.

Siempre hay que mantener la luz en nuestras vidas,vivir en la oscuridad,solo nos ayuda a hundirnos más..así que yo te envio muchos rayitos de luz..besos Mariola...
ResponderSuprimirDevemos mantener nuestra luz siempre,que nunca se apague, eso signficaría que vivimos en oscuridad...Abre cada máñana tu ventana al nuevo amanecer, llénate de ese sol,y que radie tu vida de luz.....
ResponderSuprimirBesos de brujilla
Sin embargo, a veces, es mejor sentir el escozor de la quemadura que la completa ausencia de sensaciones, emociones o sentimientos.
ResponderSuprimirBesos
Mariola
ResponderSuprimirCerramos nuestros ojos, nuestro corazón y nuestra alma y morimos, para luego renacer con fuerza, con fe y con amor.
Me gustó tu poema.
Un abrazo.
Juan Antonio
Estou conhecendo seu blog hoje através do blog do Antonio seus poemas são encantadores terei um prazer enorme se vir conhecer meu blog e seguir ,pois eu já sou sua seguidora beijos lindo final de semana,Evanir.
ResponderSuprimirMe recordó el SIGO SILENCIO, de un poeta paisano mío del s. XVI. Te dejo el enlace:
ResponderSuprimirhttp://gelaguna.blogspot.com/search/label/el%20poeta%20olvidado
Cordiales saludos